lunes, noviembre 29, 2021

"La emancipación de los trabajadores será obra de los propios trabajadores"

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Bisturí al cuerpo de las comunicaciones en Chile (por El Siglo)

El papel del Estado, la asignación de avisaje, los medios disidentes y alternativos, el marco institucional, los programas presidenciales, lo que se espera de la Convención Constitucional, la realidad de las redes sociales y la democratización de los medios, temas tratados en el programa “Espacio Abierto” de El Sigloon line, con la participación de los periodistas Yasna Lewin, conductora del programa “Política en Vivo” de Radio Universidad de Chile y panelista del programa “Pauta Libre” de La Red y Hugo Guzmán, director de El Siglo, con la conducción de la periodista Yani Aguilar.

Equipo “El Siglo”. Santiago. 03/09/2021. Esta es la transcripción de los contenidos del programa “Espacio Abierto” de El Siglo, realizado vía on line el martes 31 de agosto de 2021, con motivo de los 81 años de la fundación de este periódico. Bajo el título de “El encuadre a la prensa”, los periodistas Yasna Lewin y Hugo Guzmán abordaron temas relacionados con el sistema de comunicaciones y la prensa en Chile, bajo la conducción de la periodista Yani Aguilar.

Yani Aguilar: Buenas noches, bienvenidas, bienvenidos a nuestros seguidores de los foros y debates que realiza el periódico El Siglo, que hoy es especial, porque es el aniversario número 81 del periódico. Hoy 31 de agosto de 2021 rememoramos la creación de este medio de comunicación que no se cansa de luchar por mantenerse vigente.

Les presentaré a quienes estarán en esta oportunidad. En primer lugar, Hugo Guzmán Rambaldi, periodista de dilatada trayectoria, reportero de diversos medios chilenos y mexicanos. Fue reportero en Teletón, La Tercera, Las Últimas Noticias, editor de Canal 11 de Televisión de México, corresponsal de Radio Cooperativa y revista Punto Final en México, editor de política en La Nación, trabajó en la Secom de La Moneda. Actualmente es el director de El Siglo.

Yasna Lewin Ruíz, periodista de la Universidad de Chile, Máster en Comunicación Social de la Universidad Católica de Chile, también con una larga trayectoria en medios de prensa escrita, electrónica, digital, radial, televisión. Actualmente integra el panel del programa “Pauta Libre” en La Red, y conduce el programa “Política en Vivo” en Radio Universidad de Chile.

También nos acompaña en controles y la transmisión, Daniela Pizarro, destacada periodista y colaboradora de El Siglo.

Han llegado muchísimos saludos por los 81 años de El Siglo, entre ellos de Guillermo Teillier, presidente del Partido Comunista, de Irací Hassler, alcaldesa de Santiago, las diputadas Maya Fernández y Claudia Mix. Luis González Acosta director de la Agencia Prensa Latina. Del rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Álvaro Ramis, de los diputados Tomás Hirsch, Boris Barrera y Daniel Núñez. Desde varios medios alternativos y decenas de periodistas hicieron llegar sus saludos. También han llegado saludos de colectivos sociales, de derechos humanos y de varios y varias convencionales constituyentes. También de amigas y amigos como Jorge Arrate, Miguel Lawner, Lidia Baltra, Roxana Pey, Ernesto Águila y Manuel Riesco. Les agradecemos los saludos.

Como es el aniversario de El Siglo, vamos a reflexionar sobre los problemas que están teniendo los medios de prensa -no empresariales, para ponerle una distinción-, para discutir qué tipo de normas o instituciones vamos a necesitar para regular este sistema híper concentrado. ¿Cómo vamos a mejorar la situación laboral de los periodistas? ¿Qué está pasando con la libertad de expresión de todo lo que vivimos desde el estallido social a la fecha? ¿Qué va a pasar con la Ley de Medios? Esto de la democratización de las comunicaciones, cómo interfiere en esta visión que se tiene de las editoriales. Todo lo que es la vulneración del trabajo informativo, la censura, los hostigamientos a periodistas, etc. Vamos a tratar de abordar el máximo de las temáticas con las visiones de nuestros invitados, pero en primer lugar quisiera pedirle a Hugo Guzmán dé algunas novedades que trae El Siglo en este ciclo. Sabemos que pasó a ser un semanario digital, entonces nos gustaría que contaras en qué consiste este cambio, y por qué este cambio.

Hugo Guzmán: La idea de tener un semanario digital es contar con un formato que permita presentar materiales periodísticos muy robustos, de mucha contundencia, a través de géneros periodísticos como entrevistas, reportajes, análisis, columnas, etcétera, donde se puedan abordar a fondo episodios y sucesos que tienen que ver con los procesos que se van viviendo en nuestro país. En el ámbito político, social, económico, cultural, medioambiental. La idea es que este semanario digital de El Siglo presente este material periodístico contundente, de viernes a viernes. Como estamos en un portal digital, esto no significa que en algunas ocasiones durante esa semana nosotros no podamos incorporar, subir a la página algunos materiales informativos que nos parezca imprescindible presentarlos a nuestros lectores. Es decir, aun siendo semanario, podremos informar de cuestiones contingentes. Pero básicamente el portal va a apuntar más a contenidos de fondo, a contenidos más analíticos, a entrevistas más largas, reportajes más completos.

Es un paso positivo, creemos que podemos hacer un aporte a las miradas que hay sobre nuestro país, sobre América Latina y el mundo. Pero también obedece a las condiciones difíciles en que estamos, donde no tenemos todos los recursos materiales y humanos para ser un portal diario de información. También tenemos déficit para estar en todas las redes sociales, pero esperamos que en un corto o mediano plazo lo podamos suplir y, mientras tanto, estar con este formato. También estamos haciendo un esfuerzo para estar en Facebook, para estar en Instagram, en Twitter y otras plataformas de redes sociales.

Yani Aguilar: Más ratito te preguntaré sobre las dificultades para poder hacer periodismo en esta prensa no hegemónica, pero antes tengo una duda: A propósito de la comunicación semanaria y digital. Aumentaron las conexiones a Internet y con la pandemia hubo muchos más hogares que tuvieron que contratar planes de Internet. Hay como tres millones novecientas mil conexiones de red fija, ya sea en casa u oficina. Sin embargo, las conexiones que funcionan para poder ver noticias, tienen que funcionar con fibra óptica porque si no, se pegan y al final esos son apenas 44% de conexiones. En esta panorama, de qué forma El Siglo -así como le pasa a otros medios digitales- podrá seguir cumpliendo su rol social en aquellos segmentos donde no se accede a Internet.

Hugo Guzmán: Tú apuntas a un tema que es más de fondo y que tiene que ver con lo que hablaremos durante el programa, que es garantizar el derecho a la comunicación de toda la ciudadanía, y en todos los territorios del país. Nosotros en El Siglo tenemos un concepto en lo que definimos como la complementación de los instrumentos, la complementación de los medios. O sea, creemos que indudablemente es necesario estar en las redes sociales en sus distintos formatos. Creemos que es importante estar en un portal digital, pero también creemos que es necesario tener una edición impresa, que ahora por las condiciones en que estamos no hemos podido resolverlo. Pero creemos que debe existir un diario impreso que se pueda distribuir en algunos nichos de lectores, en algunos territorios o sectores de lectores que, por ejemplo, no tienen buen acceso o no tienen acceso a Internet y redes sociales, o incluso, gente que prefiere leer el impreso. Hay discusiones sobre que se terminan los medios de papel, los medios impresos, pesa discusión está vigente. Pero quiero señalar que en otros países no sólo medios alternativos o de izquierda, sino medios conservadores y empresariales, medios que pertenecen a consorcios periodísticos privados, han mantenido los impresos para ciertos nichos, para un segmento de lectores, para ciertos territorios. Están en las redes, están en el área digital, pero mantienen el impreso. Nosotros en El Siglo tenemos esa mirada, de que debemos apuntar a la complementación de los medios y los instrumentos. Eso tiene que ver, evidentemente, con los recursos, que uno tenga los recursos para el medio impreso, para estar en las redes sociales y estar en el ámbito digital. Creo que es válido que en el presente, y diría que en un futuro por lo menos mediano, nosotros apostemos a la complementación de instrumentos porque tiene que ver con las características de nuestro país, de nuestra sociedad y de nuestro territorio y de nuestros lectores, y garantizar el acceso a la mayor cantidad de personas posible.

Yani Aguilar: Sí. El derecho a la comunicación está bastante unido al tema de los recursos económicos para poder ejercer ese derecho. Quiero que integremos a Yasna. Quería preguntarte, para ir haciendo algunos contrapuntos, porque tenemos varios tópicos para hablar sobre la libertad de expresión, el derecho a la comunicación, etc. Esta cosa de que la libertad de expresión está entregada al mercado como casi todos los derechos fundamentales en nuestro país. Los medios hoy día son empresas, grandes, medianas, chicas, etc., pero no hay una existencia equitativa. No hay recursos para hacer funcionar un sistema de medios que sea equitativo y se producen brechas tremendas con el pluralismo informativo. ¿Cómo ves tú este derecho de la comunicación versus el tema de las líneas editoriales? Porque un medio para ser independiente y mantener su línea editorial, tiene que de alguna manera ser autosuficiente a nivel de los recursos. ¿Cómo podría funcionar esta lógica de los derechos de la comunicación o democratización de las comunicaciones y el tema de la línea editorial?

Yasna Lewin: Yo soy más optimista. Creo que estamos ante una tremenda oportunidad que son las redes sociales y el abaratamiento de costos de las comunicaciones. Eso ha generado nuevas oportunidades para desafiar la hegemonía de un pensamiento único que es el que se instaló en Chile con el duopolio y el dominio de las comunicaciones por el dinero. Aquello que no logró aniquilar la dictadura, sí logró combatirlo con mucha eficiencia el mercado. Pero creo que eso está cediendo gracias a una democratización de la sociedad, en primer lugar, que sabe ponerle atención, sabe distinguir líneas de pensamiento y, por lo tanto, consume comunicaciones de distinto tipo.

Creo que esa hegemonía conservadora de los medios amparados en el dinero, en los poderes económicos, está volviéndose cada vez más intrascendente. Es impresionante cómo nuestra generación vivió la asfixia de los medios disidentes por el dominio de los grandes medios, incluso en el reporteo. O sea, los periodistas de calle éramos desplazados por los colegas si venían de medios de mayor influencia. Eran dificultades desde la circulación, la impresión, hasta el reporteo cotidiano de los propios trabajadores de la prensa.

Entonces creo que esa oportunidad de desafiar al mercado a través de la democracia digital hay que saber aprovecharla, pese a que se instala un nuevo poder fáctico en las redes sociales, que también está vinculado al dinero, y también está vinculado a la eficiencia de estrategias comunicacionales que han sido bien efectivas para desinformar, para deslegitimar. Lo estamos viendo con el proceso de la Convención Constituyente. Hay notables iniciativas de medios que han hecho un seguimiento muy riguroso de información, pero también hay una despiadada suerte de contrainteligencia que se ha dedicado a desprestigiar con hashtag contra la presidenta (de la Convención), con esta difusión tramposa del supuesto aumento de sueldos, de dietas, que en realidad es dinero para poder optimizar el trabajo de los constitucionales. El poder del dinero en los medios, a través de la prensa oficial, del pensamiento único del conservadurismo, está perdiendo la batalla, pero hay que tener mucho ojo con el nuevo enemigo de la libertad de expresión y el pluralismo, que es la desinformación.

En ese sentido, creo que la capacidad de medios como El Siglo de adaptarse, ha sido notable. Entiendo las dificultades que han tenido, la falta de recursos, pero de todas maneras uno ve un trabajo de información ágil, permanente, cotidiano, que es notable. Desde la sencillez y modestia que veo. Sobre todo porque estamos hablando de un medio con una historia gigantesca. Yo no sé de un medio de comunicación que tenga la tradición histórica de El Siglo. No queda ni uno. Y esa tradición es un acervo valioso, es historia que le trae al país una disidencia de nuevo tipo. Porque después de un período largo de dominio del mercado, que aniquiló medios alternativos que incluso vivieron y se multiplicaron durante la dictadura -claro que gracias a la cooperación internacional-, que tenían mucho público, primó un oscurantismo durante la transición, que se está revirtiendo de manera auspiciosa con una nueva disidencia, que también tiene sesgos que no tiene El Siglo, gracias a su tradición. Yo veo en El Siglo una disidencia distinta, que sigue teniendo una cierta opción de clase, porque el elitismo no está ausente de medios que tienen una línea editorial de transformaciones, que han sabido adaptarse a los tiempos, que son nuevos generacionalmente o con líneas nuevas, pero que carecen de eso, carecen de una base tradicional que tiene El Siglo, que es siempre mirar los fenómeno desde una perspectiva de clase, lo que está completamente vigente frente a la democracia elitista que tenemos y que se está combatiendo a través de un proceso constituyente. Con ese rescate histórico aprovecho de saludar el aniversario de El Siglo, que claro, tiene una opinión clara desde el punto de vista del Partido Comunista. Siempre ha sido el medio oficial del Partido Comunista, pero eso en la medida que es auténtico, que es genuino, que es declarado, que es conocido, también le da legitimidad porque todos sabemos qué estamos leyendo cuando leemos El Siglo; estamos leyendo una postura de un partido político, pero estamos leyendo también una postura de un partido que siempre ha tenido una perspectiva de clase, y que no la tienen nuevos medios de comunicación.

Nuevas plataformas, democratización de los comunicaciones

Yani Aguilar: Yasna, tú decías que los medios digitales son como una oportunidad para desafiar al mercado, y efectivamente la industria de medios se ha dado cuenta de eso y la inversión publicitaria en medios digitales superó con creces lo que tradicionalmente se repartían en la torta publicitaria. Hoy día los medios digitales se llevan el 48% o más de la torta de la inversión publicitaria. Incluso deja atrás a la televisión que siempre fue la más importante. Ni qué decir lo que pasa con las revistas, los diarios. Prácticamente empiezan a desaparecer en esta distribución. Entonces, en este actual panorama de la industria de medios con un auge de la inversión publicitaria en el mundo digital ¿cómo se ve esa repartición dentro de los propios medios digitales? ¿Llega inversión publicitaria a los medios contra hegemónicos, o pasa lo mismo que pasaba en la prensa que finalmente los grandes consorcios periodísticos concentraban, concentran de hecho la inversión publicitaria? ¿Qué pasa en la radio donde tú estás?

Yasna Lewin: Todos los medios se han visto favorecidos por una nueva plataforma de amplificación que es la red social. En la radio, la prensa escrita, la televisión, hay una convergencia de códigos que ya no están separados, están todos juntos. O sea, un medio tiene esos tres formatos. Y además es más barato; antes para tener una señal de radio se necesitaba una tremenda infraestructura muy costosa, y lo mismo para la prensa escrita, tanto en su impresión como en su distribución. Hoy día como es más barato, es más democrático, porque no es tan difícil desafiar el poder del dinero. Es cierto, la publicidad tiende a reproducirse en cualquier plataforma, pero en la digital es mucho más difícil; se encuentra primero con una ciudadanía que ya no admite tanta mediación, que va directo a la fuente, y que los medios se transforman en fuente en la medida que toman posición editorial más independiente del dinero. O sea, un medio que desafía industrias no va a caer en el boicot del dinero porque el peso del dinero en las redes es menor. Hay muchas iniciativas que se financian con aportes ciudadanos, y es viable. No es nada de fácil pero es viable, como nunca lo fue. De la misma manera que ocurre con la democracia representativa, o sea, lo que pasó en la Convención Constituyente; las candidaturas con más aporte financiero fueron las menos votadas, es algo que revierte una historia. Porque la comunicación es mucho más democrática y no sólo porque los medios pueden acceder a un recurso que es menos costoso, sino que porque la ciudadanía cambió y sabe que tiene nuevas alternativas de información. Y le gusta.

Yani Aguilar: Y junto con el tema de los recursos que finalmente es con lo que el medio puede subsistir para poder pagarle a su recurso humano, que es básicamente para lo que se utiliza. ¿Cuáles son los otros problemas que tienen la prensa alternativa o la prensa social para cubrir hechos noticiosos? Cuéntanos cómo es por dentro esta realidad.

Yasna Lewin: El recurso humano es el más importante. Eso es parte de la democracia porque el trabajador y trabajadora de la prensa pasa a tener un papel fundamental. Antes la planilla de sueldos era como lo menos relevante en la estructura de una empresa periodística. Hoy día las y los profesionales de los medios somos lo fundamental. Basta con el recurso humano para parar un medio. Algunos medios están logrando financiarse con la cooperación ciudadana. Pero creo que falta más cooperación entre ellos. Hay como una inflación de iniciativas mediáticas que no está cooperando mucho. Hay algunas tendencias súper exitosas que me ha tocado ver en La Red, por ejemplo. La Red ha optado por una nueva mirada, se nota en su programación y ha logrado -por ejemplo- sortear la deficiencia en investigación periodística cooperando con medios que sí investigan. Entonces se hacen acuerdos y esos son ganancia para todos, porque el medio alternativo logra la amplificación de difusión que significa la televisión, y eso le da más recursos para seguir investigando y nutriendo de contenidos a un medio que es más difícil de financiar pero que tiene más posibilidades, porque la televisión sigue siendo el medio de comunicación más masivo, sobre todo en pandemia. Yo creo que se revitalizó mucho la televisión.

Yani Aguilar: El consumo televisivo en la familia aumentó a seis horas y media, es tremendo.

Yasna Lewin: La televisión también se consume a través de Internet. Ya no es sólo el aparato, el televisor.

Acceso a la información, la transparencia

Yani Aguilar: Claro. Y tú seleccionas el programa, el capítulo, lo que quieres ver. Y no está libre de lo que te decía de la publicidad digital, porque está invadida la Internet en general. Estas viendo una película y se te mete la publicidad, es un bombardeo de publicidad en las redes. Hugo. En el ámbito periodístico, ¿cuáles son los problemas que está teniendo el periodismo alternativo para cubrir hechos noticiosos? ¿Hay ocultamiento, obstrucción de información? ¿Cómo está funcionando el sistema de transparencia para hacer investigación periodística? Más allá del recurso humano que hay que pagar para eso, pero con qué realidad nos estamos encontrando a nivel de las fuentes.

Hugo Guzmán: En ese aspecto que señalas nuestro país hubo avances muy importantes. Mejoraron las condiciones para hacer periodismo investigativo, aunque me acordaba de Alejandra Matus que decía que decir periodismo investigativo era una redundancia, porque el periodismo siempre tiene que estar indagando. Creo que han mejorado las condiciones institucionales, las condiciones legales, los accesos a las fuentes de información, tiene que ver con Ley de Transparencia. Hoy los medios alternativos y medios grandes podemos recurrir a diversidad de fuentes, investigar de mejor manera. Ahora, evidentemente esto no quiere decir que se abrió todo lo que quisiéramos, las fuentes a veces logran tener mecanismos de autoprotección, de no entregar la información, de ocultamiento. Pero se ha avanzado. Si hablamos de El Mostrador, de El Ciudadano, Ciper, de El Siglo, de la Revista de Frente, etcétera -hay una discusión si son alternativos o no, pero si pudiéramos decir medios contra hegemónicos o que no pertenecen a grandes consorcios-, creo que en el último tiempo han hecho una labor bastante importante en informar, en denunciar, en tener acceso a información que antes costaba mucho acceder. Y por cierto tener la calidad periodística para presentarla a través de reportajes, entrevistas y notas. Ahora, como los medios responden a los cambios de la sociedad, también está ocurriendo que desde muchos sectores se recurre a los medios para entregar información. O sea, aunque algunos colegas se puedan ofender, hay que decirlo, a veces la fuente llega con la información, la entrega para que el periodista pueda acceder a ella y reproducirla. Eso tiene que ver también con un cambio que ha ocurrido en nuestra sociedad. Y lo estamos viendo ahora. Es increíble como después de conocer Milicogate, el Pacogate, ahora estamos en la PDIgate porque no era sólo el tema del ex director general que hizo mal uso de los gastos reservados, sino que nos hemos enterado de otras prácticas fraudulentas en la PDI. Están los temas de los dineros en la política, lo ocurrido desde consorcios empresariales en relación a fraudes fiscales y de la colusión en los precios. Entonces, hay una disposición mayor a que los medios contra hegemónicos puedan acceder a esto. Algo que señalaba Yasna que algunos medios grandes o que pertenecen a consorcios empresariales también van cambiando su pauta. Por ejemplo, les van dando espacio a periodistas que hace diez o veinte años no habrían tenido donde publicar o donde hablar, y hoy encuentran esos espacios.

También es muy importante lo que señalaba Yasna. En El Siglo hemos tratado de hacer lo que hemos llamado un sistema colaborativo entre los medios. Por ejemplo, cómo nos ayudamos haciendo investigaciones poniendo a periodistas de distintos medios en eso, o reproduciendo lo que sale en otro medio. En esto quería señalar lo que pasa en regiones. En regiones hay muchos medios alternativos, radios comunitarias. Medios que no pertenecen a grandes consorcios que hacen notables investigaciones y reportajes sobre situaciones regionales, que tienen que ver con temas medioambientales, situaciones del empleo, con temas de derechos sexuales y reproductivos, con problemas del agua, de la vivienda. Los medios que tenemos un alcance nacional deberíamos avanzar en estar conectados con ellos y colaborar en reproducir la información que se genera en la región.

Para redondear, en el gran ámbito de las investigaciones en el país creo que se ha avanzado mucho y se puede avanzar mucho más, sobre todo si hay medios que logran tener una independencia editorial. Y ojo; a veces en los medios de izquierda o progresistas, que también terminemos con cierta autocensura para abordar ciertos temas y transparentarlos y mostrarlos a la sociedad.

Yani Aguilar: Vamos a volver sobre ese aspecto que has tocado de cómo podemos avanzar mucho más, pero ya visualizamos un panorama bastante auspicioso porque por una parte, como señalaba Yasna, tenemos una oportunidad con la comunicación digital porque más gente se abre a buscar más medios de información. Tú Hugo señalas que hay mejores condiciones para el periodismo de investigación y para hacer denuncias, las oportunidades regionales y locales. Hasta ahí vamos con un tejido bastante optimista y me parece bien.

Yasna Lewin: Antes de pasar a ese tema me gustaría hacer una acotación respecto a lo que dijo Hugo sobre los medios locales y la importancia que tiene cooperar, nutrirse de ellos, pero también entregarle esa plataforma de visibilidad desde los medios con cobertura nacional. Creo que esta lógica de la competencia entre medios chicos, alternativos, contra hegemónicos o que dan un enfoque diferente al que domina, se ha ido eliminando. Cooperar entre medios distintos, más fortalece que debilita. Esta lógica de la industria que compite, en la medida que esa industria ya no es tan industria si no que son emprendimientos más democráticos, también se elimina y prima la cooperación. Todos se pueden potenciar el uno del otro.

El rol del Estado: los miedos, las falacias

Yani Aguilar: Es súper interesante porque tiene que ver con las salidas de la problemática. Quería preguntarle a Hugo cómo ve este debate sobre el papel que le cabe al Estado en las comunicaciones. Hay toda una conversación pública que se está dando en la Convención Constitucional, ese debate que se quiso instalar como contraria, como que el Estado iba a suprimir la libertad de expresión, de alguna manera ahí hay una conversación flotando. ¿Cómo avanzó ese debate?

Hugo Guzmán: Es un debate que causa mucho escozor, miedo, es un debate lleno de estigmatizaciones y falacias. Pero es un debate muy necesario. Para decirlo en términos simples, Chile tiene que llegar a un estándar internacional respecto al papel del Estado en las comunicaciones. Un estándar que rige en países como Estados Unidos, Canadá, México, como varios países de América Latina, Europa y de Asia, donde finalmente ocurre que el Estado cumple un rol. En mi opinión en estos momentos el Estado chileno no cumple absolutamente ningún rol en garantizar el equilibrio informativo y la pluralidad comunicacional en el país.

Yasna Lewin: Al contrario. Lo cumple al revés.

Hugo Guzmán: Así es. Entonces se trata de que hay legislaciones internacionales, planteamientos hechos por la Unesco, por Naciones Unidas, en que el Estado tiene que jugar un rol de garantizar equilibrios informativos, garantizar el derecho a la comunicación y garantizar que finalmente haya una pluralidad a la que pueda acceder la ciudadanía. Para mí es así de simple. Garantizar la existencia de medios privados, de medios sociales y también de medios públicos. Y por cierto destinar recursos a aquello.

Ahora. Puede haber cuestiones más tangenciales, más específicas, que pueden ser materia de discusiones, eso hay que verlo. Espero que vaya a ser muy notable las decisiones que se tomen en la Convención Constitucional respecto a la nueva institucionalidad y la nueva Carta Magna, y el derecho a la comunicación y el papel del Estado. Desgraciadamente estoy viendo que los programas presidenciales de todos los candidatos de nuevo ponen este tema en segundo o tercer plano. Creo que es por este temor que causa.

Lo decían al principio, que aquí el mercado se metió en todo; en la salud, en la educación, en la vivienda. Si estamos analizando el cambiar este modelo mercantilista que afecta los derechos sociales, están incluidas las comunicaciones. Hay que revisar el tema de las concesiones, el tema de los presupuestos que destina el Estado. Hay una contradicción, pues los grandes medios, desde hace muchos años, han editorializado cuando se trata de que el Estado pueda subsidiar o asignar recursos a medios regionales, comunales, locales, sociales. Ponen el grito en el cielo, pero ellos se llevan el 80% del dinero público destinado al avisaje estatal. Son cuestiones que evidentemente tienen que cambiar y están ligadas a que tengamos una ley de medios, a que tengamos un papel regulador del Estado. Pero hay una mirada que es más que conservadora, muy atrasada respecto al papel que puede jugar el Estado en ese sentido. E insisto; es un estándar internacional, no estamos descubriendo nada nuevo ni estamos planteando que el Estado meta las manos en los medios de comunicación.

No sé si Yasna coincidirá conmigo, pero siento que el debate político de repente se hace con mucho desconocimiento de esto, y eso lleva a confusiones, a planteamientos que no logran esclarecer de qué estamos hablando. Pero insistiría en que el desafío que tenemos es que el Estado chileno llegue a un estándar internacional en relación a garantizar el equilibrio informativo y el derecho a la comunicación de todas y todos los ciudadanos.

Yani Aguilar: ¿Y tú Yasna, compartes este concepto de que el debate produce miedo y escozor, que hay una ignorancia del tema? ¿Qué tan lejos estamos de cumplir este estándar internacional del que habla Hugo?

Yasna Lewin: Lejos. Efectivamente no está presente en el debate público porque no está presente en los programas de Gobierno. Estuvo presente en el programa de (Daniel) Jadue, pero desafortunadamente fue muy mal planteado, o sea, asustó más. Porque se simplificó la manera de comunicarlo y por lo tanto se mal entendió, y cuando las cosas se mal entienden, es porque no se dicen bien. O porque alguien las distorsionó, pero aquí hubo una trasmisión directa y esa autocrítica tiene que hacerse. Pero lo que se plantea en el fondo es la necesidad de medios públicos, eso efectivamente como dice Hugo es un estándar internacional. Existen medios públicos, grandes radios y canales de televisión súper exitosos que compiten de igual a igual porque no tienen esta máquina de moler carne que es el autofinanciamiento. En Chile la televisión pública es una gran mentira y si bien las redes sociales y la información digital es más democrática, es menos costosa y abre una oportunidad, la radio y la televisión son insustituibles. Sobre todo la televisión. Y ahí, efectivamente el Estado está al debe con el tema de las concesiones que ha sido al borde de lo corrupto, y con el subsidio. No es             que el Estado esté ausente y que impere el mercado, al contrario; el Estado ha estado híper presente. Si hay un ámbito donde ha habido estatismo absolutista es en este porque subsidia a la prensa hegemónica y lo hace a través de grandes volúmenes de dinero en avisaje estatal. Que era como una espiral, un círculo vicioso: No, es que este diario es más influyente, voy a avisar ahí, voy a privilegiar eso. Incluso la regulación del avisaje está diseñada para que se concentre en los medios hegemónicos. Entonces ahí bastaría con que el Estado se retire, democratizando el avisaje para que se resuelva un poquito la inequidad. Pero desde luego que el Estado tiene que estar presente con medios públicos que no tengan esta tremenda barrera de ingreso, sobre todo los medios caros de la televisión, que es el autofinanciamiento. Es muy caro establecer un medio de comunicación en ese tipo de industria, entonces no es posible sin el apoyo del Estado, porque obviamente el Estado tiene intereses distintos, o debe tener intereses distintos a los avisadores privados. El apoyo estatal es fundamental para sortear la barrera del costo.

El avisaje estatal

Yani Aguilar: Tú mencionabas esto del avisaje estatal cómo está amarrado a ciertos decretos, porque el aparato público tiene ciertas obligaciones que hacer de publicidades permanentes en los medios, y a veces en los decretos de los ministerios y de las reparticiones señalan una cláusula y dice que debe ser difundido en un medio de alcance nacional.

Yasna Lewin: Un medio de alcance nacional y de determinado tiraje. Es decir; están hechos a la medida. Incluso a nivel electoral. El Servel por norma está obligado a publicar el voto y las nóminas en esos medios. Ahora ya lo ha estado reduciendo y considera las plataformas digitales. Pero eso también tiene que ver con la brecha digital, porque hay gente que le cuesta mucho acceder a la plataforma digital para encontrar datos, hacer trámites on line.

Hugo Guzmán: Me acordaba de semanas atrás que el diario La Tercera ya no sale impreso en la semana, y un día salí a la calle y me encuentro con La Tercera impresa. Le pregunto al quiosquero: Oiga, salió La Tercera. “Sí poh. Si tiene que publicar la información del Servel” me dijo él. “Son muchas lucas las que les pagan, cómo no iban a imprimir”.

Yani Aguilar: Hasta el señor del quiosco se da cuenta.

Hugo Guzmán: Ellos lo tienen más clarito.

Yani Aguilar:¿Cuáles deben ser los soportes esenciales que estamos hablando de los derechos de la información y la comunicación que debieran estar? Hoy día la Constitución tiene demasiadas referencias a la comunicación. ¿Debiéramos sacarlas todas, reformularlas dejar algunas, cuáles? ¿Qué opinan?

Yasna Lewin: Creo que la transparencia es la clave porque es lo que te permite el acceso a la información y permite el periodismo de calidad, de investigación, de auscultar, de estar desafiando, impugnando. Porque el poder, sea cualquiera el signo, requiere estar siendo auditado por la ciudadanía para poder funcionar. Sin rendición de cuentas siempre va a haber una tendencia autoritaria y eso es clave. Eso sólo lo puede hacer la ciudadanía a través del periodismo.

Ahora, la transparencia es la clave porque también te permite sortear la mediación de una fuente. La fuente humana siempre va a tratar de incidir en el mensaje, en el dato con algún filtro. Te da la mitad del dato y eso, antes de mecanismos de transparencia como los que hay hoy, no había como sortearlos. Tú tenías que ir a alguien que te contara lo que pasó dentro de la caja negra, no podías llegar a la caja negra directamente. Hoy día sí tienes los mecanismos de transparencia, tienes acceso a los datos directamente, entonces esa fuente interesada ya no está, te la puedes saltar. Pero eso se logra con estructuras, normas de transparencia que las tiene que regular alguien, que se tiene que legislar, que se tiene que establecer sobre la base de una concepción de las comunicaciones y del acceso a la información de parte de la ley y del derecho. Los derechos al pluralismo, la libertad de expresión y el libre acceso a la información, tienen que estar pensados principalmente a partir de desafiar la gran barrera que era el dinero, que hoy sí es el oscurantismo. Donde hay transparencia hay más comunicación, hay más información, hay más democracia.

Las instituciones para las comunicaciones

Yani Aguilar: Y a nivel de las instituciones, por ejemplo, el Consejo Nacional de televisión ¿debe seguir existiendo?

Yasna Lewin: No sé. Si tiene otras atribuciones, porque en realidad es bien simbólico las funciones que tiene, por lo tanto no regula. Porque sí se requieren bases éticas. O sea, la ética se trasgrede permanentemente y alguien tiene que sancionarla. Pero es poco democrático, de todas maneras la autoridad se genera desde el Gobierno. No hay una institucionalidad muy ciudadana y tiene facultades escasas.

Hugo Guzmán: Estamos hablando de cuestiones que requieren de legislación, que requieren de cambios constitucionales, que tienen que ver con un nuevo concepto de las comunicaciones, y en eso, evidentemente, la institucionalidad actual de las comunicaciones está absolutamente obsoleta. No tiene ninguna atribución, ningún impacto, ningún efecto real.

Eso que apuntaba Yasna respecto a la transparencia, al final lo que estamos hablando es garantizar a la gente, a la población, a la ciudadanía que tenga acceso a la información. Que pueda saber lo que ocurre en su país, que pueda saber por qué ocurre. Junto con eso, incorporaría el tema educacional, el tema cultural. Los medios de comunicación y sobre todo los medios públicos, tienen mucho que hacer en esa esfera de la educación y cultura. Cuando hablamos del tema migraciones, vemos que en muchos medios hay una criminalización del tema, cuando las migraciones tienen un ángulo que es cultural, que tiene que ver con el desarrollo no sólo de la sociedad chilena, o las modificaciones, sino con el conjunto de las sociedades de nuestro planeta. Ahí hay muchas cuestiones que hay que transparentar y que hay que garantizar el acceso.

Yo no soy estudioso del tema, pero mirando legislación de otros países he visto que algunos organismos reguladores son absolutamente autónomos, y de partida, no están configurados por tendencias políticas o cuotas a partidos, sino que muy vinculado al ámbito académico, al ámbito de estudiosos de la materia y está definido legislativamente.

Yasna Lewin: Por ejemplo, el directorio de Televisión Nacional es por cuota, está binominalizado. O sea, las cuotas ni siquiera son proporcionales a las representaciones reales. Pero además, los pocos organismos reguladores que hay son de designación de Gobierno, entonces qué van a regular.

Hugo Guzmán: Tenemos que avanzar en una mayor autonomía de esos organismos, no es que regulen o controlen a los medios, si no que la idea es que permitan que sean efectivos para garantizar el derecho a la comunicación. Ese es el tema. Está mal planteado esto de los roles institucionales, de que irían en contra de los medios. Es ir a favor de la ciudadanía. Eso es lo que hay que garantizar.

El apoyo de las fuerzas progresistas y de izquierda

Yani Aguilar: Y volviendo al tema de cómo funcionan los medios alternativos, porque uno quiere conocer este mundo, cómo lo están haciendo para sobrevivir. No todo el mundo sabe los sinsabores de los periodistas de los medios contra hegemónicos. ¿Cómo está el respaldo de las fuerzas progresistas, de los partidos de izquierda en general hacia los medios? Sabemos que los medios se cooperan entre sí en algunos casos, pero tú hace poco señalabas que hay poco conocimiento, que incluso en los programas presidenciales este tema sigue siendo muy secundario. ¿Cuál es la paradoja que se da ahí?

Hugo Guzmán: Hicimos unas entrevistas, que la pueden ver en la Web de El Siglo, a varios directores de medios: El Ciudadano, Página 19, Revista DeFrente, el Clarín, y todos coincidíamos, hablando en general, que las fuerzas progresistas y de izquierda son deficitarias en el tema de comunicación. Están al debe, porque la evaluación y diagnóstico que hacemos es que en definitiva no se la han jugado por avanzar en materia comunicacional en el país, y por otro lado, tampoco brindan un apoyo realmente consistente a los medios alternativos o contra hegemónicos. Esto no tiene que ver sólo con recursos materiales. Muchas veces nosotros en ese sector progresista, de izquierda, sectores transformadores, tenemos muchos problemas para recaudar insumos. Es decir, no nos dan entrevistas, no nos entregan información, no escriben. Hay que decirlo crudamente. Hay personajes, representantes de estos sectores, que prefieren un recuadro en La Tercera o El Mercurio a estar en los medios alternativos o contra hegemónicos. Nos buscan a nosotros -y perdonen que sea peyorativo- cuando quieren hablar de un proyecto de las arvejas rojas, pero cuando se trata de un proyecto que tiene que ver con cuestiones estratégicas para el país, buscan estar en los medios grandes. Cuando ellos podrían ayudar, por ejemplo, en entregar insumos a este tipo de medios y así podrían ayudar a potenciar estos medios y la gente los leería más. Si un senador es electo, que la primera entrevista no sea a El Mercurio, sea un medio alternativo. Si alguien va a anunciar algo, y puede tener un impacto informativo, que recurra a un medio alternativo, o que nos ayuden a investigar dando pautas para hacer reportajes, entrevistas. Es más, lo puedo contar sin ningún problema. Le hemos pedido a personajes de este mundo que escriban una columna sobre un tema, no nos contestan y la columna aparece tres o cuatro días después en otro medio, con el mismo tema.

Entonces, en general es un asunto que tenemos que hablarlo con mucha transparencia y que estos sectores deben comprometerse mucho más con estos medios en dar una perspectiva que contribuya al equilibrio informativo de la ciudadanía. Ahora, si tomamos dentro de estas fuerzas progresistas, de izquierda, a sectores socialdemócratas, socialcristianos, varias de esas fuerzas tienen una gran responsabilidad en el desmantelamiento del sistema medial pos dictadura. Lo tienen concreta y específicamente.

Entre varios directores de medios alternativos coincidíamos en que están al debe, que se puede hacer mucho más insistiendo en eso, no sólo en tratar de procurar recursos, ayuda financiera y material, sino que ver a los medios como posibilidad de entregar insumos de información que permitan potenciar a estos medios. Y por cierto todo el trabajo que están haciendo en la Convención Constitucional respecto al tema de comunicación en la Carta Fundamental y las batallas que van a venir en el ámbito legislativo, porque muchas cosas se definen en el ámbito legislativo. Me parece fundamental lo que hagan los convencionales constituyente respecto a esta materia en la redacción de la nueva Carta Magna. Me parece fundamental cómo se vaya a abordar el tema de comunicaciones en los programas presidenciales, y me parece fundamental como a partir del próximo año estas materias sean tratadas con mayor celeridad y profundidad en el ámbito legislativo. Son tres áreas que me parecen esenciales.

Yani Aguilar: Yasna. Esta paradoja de la que habla Hugo con sus arvejas rojas, es porque el liderazgo progresista o de izquierda no está viendo esta oportunidad que tú nos señalabas al inicio.

Yasna Lewin: Es que no sé si sea pertinente poner la responsabilidad en ellos, porque es una cuestión de sobrevivencia también. El o la representante necesita visibilidad, y un medio contra hegemónico en la medida que no tenga influencia le da poca visibilidad. Entonces se requieren otros incentivos. No podemos poner la responsabilidad sólo en esta persona como fuente, más allá de que hay ciertas lealtades básicas. Pero es un círculo vicioso. El medio es irrelevante, necesita relevancia, incidencia para hacer su pega. El representante con enfoque progresista necesita fortalecerse. Y para fortalecerse no puede submarinarse en medios que tienen poca relevancia. Hay que ir al fondo y es darle relevancia a esos medios para que tengan el incentivo de fortalecerse también ahí. Ahora, se ha incursionado en nuevas estrategias de ellos mismos, porque como las redes sociales tienen mucho mayor impacto, en la medida que ellos logran meterse en una plataforma aunque sea poco visible, después reproducen esa nota y la viralizan en sus redes con sus seguidores. Pero hay una formación viciosa de que la visibilidad pasa por los medios grandes, entonces retroalimentan esa misma inequidad. Pero no se puede responsabilizar al representante. Creo que no es justo.

Hugo Guzmán: Yo discrepo de Yasna. Creo que sí tienen que estar en los medios grandes. No estoy diciendo que no estén en El Mercurio, La Tercera, la televisión. No, tienen que estar. A lo que voy es que me parece que tienen una tendencia a estar ausente en los otros medios. Por ejemplo, estamos viendo una campaña presidencial, es evidente que los candidatos, e incluso candidatos al Parlamento, tienen que estar en la televisión, en las radios de gran alcance, tienen que estar en los medios del duopolio. Yo no planteo que no estén ahí. Lo que digo es que algunos candidatos de las fuerzas progresistas y de izquierda pasan tres meses de campaña y no le dan una sola entrevista a un medio alternativo. O a veces tienes problemas para pedirles que nos entreguen su programa, y no lo entregan y uno tiene que leerlo en El Mercurio. Tenemos casos de entrevistadas y entrevistados que han hecho lo que dice Yasna, que se sube la entrevista del link de El Siglo y ellos lo reproducen por sus redes. Y eso tiene un gran alcance y contribuye a los medios.

Convención Constitucional: la cobertura y el desafío

Yani Aguilar: Tener estas discrepancias tiene relación con lo que estamos debatiendo en el país en que se está definiendo una nueva institucionalidad transformadora. Discrepar sobre esto tiene toda esa lógica porque en realidad dónde ponemos la solución del problema. Yasna y Hugo decían que la cooperación entre medios es fundamental, ya sea para las replicas o para darse a conocer. Porque si hoy día la inversión publicitaria en los medios escritos es apenas el 3,9%. Yo no digo que sea poco, estamos hablando de una inversión de setecientos mil millones de pesos, pero es bastante igual que la inversión que se da en los medios digitales. Entonces, esa integración de medios alternativos de qué forma puede hacer más presente el peso que están teniendo en la comunidad, en la gente que está buscando esta nueva información. Lo dejo planteado como un punto entremedio de la discrepancia.

Pero a propósito de la Convención que mencionaba Hugo, ¿cómo están viendo ustedes la salida de información de lo que está haciendo la Convención Constitucional. Ayer participaba en un foro del Círculo de Periodistas donde mayoritariamente los periodistas estaban de acuerdo con esto de que la información que sale es bastante mala, bastante poca. Se sabe poco de lo que pasa adentro de la Convención. Y lo que hay es lo que quieren informar, como ustedes mismos señalaban, lo que quieren informar los interesados en que esta cosa no funcione y le vaya mal, poniéndole palitos en la chapa, etc. Pero ustedes en su misma trincheras periodísticas ¿cómo ven que está saliendo esta información?

Yasna Lewin: Hay bastante dificultad pero tiene que ver con la precaria institucionalidad que tiene la Convención. Ahí no hay una oficina de comunicaciones, no hay una posibilidad de streaming eficiente, la señal que provee la Universidad de Chile, ni siquiera el Estado, sino que la academia, se cae porque no es una buena señal. Está lleno de barreras que tienen que ver con la falta de recursos. Por eso decía que la transparencia tiene que ser una obligación y en la medida que así sea, la misma norma obliga a las instituciones a tener mecanismos de transparencia, y conductos para que la prensa pueda entrar. No puede ser que no haya una sala desde la cual transmitir. En una audiencia de formalización o control de identidad tú tienes una cámara que lo está transmitiendo. Imagínate que donde se redacta la Constitución no la tiene, es falta de institucionalidad. Es parte de la irresponsabilidad del Gobierno que no le puso recursos básicos.

Yani Aguilar: De esa salida de información tienes un punto de vista, porque para mucha gente la Convención se transformó en un segundo Congreso. Entonces tienen lógicas congresales parecidas a los diputados, parlamentarios, que están hablando de los recursos, del presupuesto y como que quedan enmarañado en esa lógica. Hugo, ¿Cómo lo ves tú?

Hugo Guzmán: La respuesta está en mucho de lo que decía Yasna. Coincido con lo que ella ha planteado. También está influyendo que las líneas editoriales de varios medios grandes, apunta a deslegitimar y restarle credibilidad al trabajo de la Convención. Entonces priorizan por temas, por episodios que no dan cuenta fiel de lo que está ocurriendo en el trabajo y el contenido de la Convención. En eso, creo que lo decía Yasna hace un rato, he visto trabajos notables de varios medios contra hegemónicos en los esfuerzos para conocer lo que está pasando al interior de la Convención y difundirlo. Ya sea reportear lo que se está discutiendo, lo que se está analizando, como dar voz a los distintos convencionales en relación a los contenidos que están en un momento en debate, o se están proyectando. No dejarlo en una cobertura muy episódica y muy contingente de situaciones que se están produciendo y que de alguna manera son normales, son naturales del proceso que se venía. Pero, evidentemente, ahora que estamos hablando de la prensa y de las comunicaciones, creo que alguien va a escribir después, todo lo que pasó y cómo se desarrolló el tema de las comunicaciones, de comunicar lo que ocurrió en la Convención, porque es un gran tema.

Yasna Lewin: Yo decía; hay una tremenda oportunidad y se ha ido descapitalizando el poder fáctico de la prensa hegemónica, pero de todas maneras estamos todavía con eso. No es que haya desaparecido. Ahí lo notas, es como el epítome. Como se instalan verdades distorsionadas, como que la Convención quiere eliminar la República, o quiere aumentar las asignaciones para hinchar sus bolsillos de dinero. O incluso que reproduce las lógicas del Congreso. Y no es así. Esa es la versión que quiere instalar un grupo de personas incómodas .como decía Elisa Loncón- que están incómodas porque perdieron privilegios, porque son minoría y no están acostumbrados a serlo. Ahí el soporte del recurso para instalar mentiras siempre es fuerte.

Yani Aguilar: Beatriz Sánchez estaba junto a Patricia Politzer en este foro, contando cómo es el trabajo por dentro. Había un interés enorme de saber qué está pasando adentro. Esa curiosidad no es sólo una morbosidad periodística, si no que tiene que ver con esta sensación de que se nos perdió todo este mundo público que estaba antes en la calle y ahora se nos metió dentro de un gran edificio y no conocemos cómo se está dando la conversación, porque está la derecha dura que quiere que esto no avance para ninguna parte y si puede obstaculizarlo van a crear ocho mil bots y todas las noticias falsas que quieran, pero que hay un sector que está aprendiendo a conversar de temas que nunca antes había conversado. A nosotros no nos consta porque no escuchamos esa conversación, no sabemos si efectivamente al ver en los pasillos a gente demasiado joven que antes nunca veías en decisiones transformacionales del país, o que veías a la gente indígena, por ejemplo, y que tenías que conversar con ellos de igual a igual. Son cosas que no se ven porque están para adentro. Por eso les hacía la pregunta más allá de los esfuerzos notables, porque estanos hablando de un cambio cultural también. Parece ser que las nuevas formas de comunicación también están puestas en jaque acá. No basta el resumen.

Hugo Guzmán: Algunos medios están apostando a algo que es relativamente antiguo, el instalar percepciones. Lo que tú dices tiene que ver más con cómo se instalan los contenidos, cómo se instala eso que pasa adentro que es el fondo. Es el fondo, la contundencia, lo robusto de la Convención. Pero estamos viendo que hay una batalla de algunos medios por instalar percepciones sobre la Convención; no contenidos. Entonces hay un desafío que es muy importante porque quedan varios meses y van a venir temas estratégicos. Ahí habrá que hacer un esfuerzo grande de parte de los Convencionales y también de los medios por tratar de apuntar a eso.

Yani Aguilar: Llegamos a las palabras finales para lo que quieran agregar. Yasna.

Yasna Lewin: Solamente quiero saludar a El Siglo por la perseverancia, el esfuerzo y la conciencia de un partido político que entiende lo que se juega en las comunicaciones. La gran responsabilidad de otros liderazgos que nunca lo entendieron y pucha que ha costado. Yo sé que El Siglo se baraja a punta de ñeque, sin recursos, a punta de esfuerzo, pero ahí está hace 81 años y es un partido político el que le da el sustento. Que sigan viviendo, así viejitos. Y un millón de gracias por la invitación.

Hugo Guzmán: El recuerdo de todas y todos los periodistas, trabajadores, administrativos, vendedores del periódico desde 1940, que trabajaron por la existencia de El Siglo. Han pasado más de ocho décadas. Recordar a toda la gente que se la jugó por este periódico en periodos de clandestinidad, de represión. Rendir homenaje a los detenidos desaparecidos, ejecutados, torturados, encarcelados, exiliados y relegados, que cumplieron diversas funciones dentro del periódico El Siglo. A tantos intelectuales, escritores, periodistas, trabajadores que pasaron por estas páginas. Bueno, fue articulista y columnista de El Siglo un Premio Nobel de Literatura; Pablo Neruda. Grandes directores de este medio de comunicación que es ya un decano del periodismo nacional. Me parece que El Siglo todavía con sus 81 años se puede rejuvenecer, o se rejuvenece en su papel como medio de comunicación, en entregar un periodismo creativo, comprometido, de calidad y que contribuya al equilibrio informativo en nuestra sociedad. Que la gente tenga acceso a información y análisis con otra mirada.

Nosotros seguiremos haciendo un esfuerzo porque el periódico se desarrolle, porque crezca, porque tenga un mayor alcance y tenemos el desafío de la era digital. Tenemos el desafío de las nuevas tecnologías, tenemos el desafío de llegar a tantos territorios, a tantos nichos de lectores y vamos a seguir en esa senda. Vamos a seguir trabajando con mucho espíritu periodístico, con mucho compromiso ideológico porque este periódico tiene una línea editorial como decía Yasna, tiene un compromiso de clase, tiene un compromiso con las transformaciones de este país. Así que vamos a seguir bregando hacia adelante, y con mucho optimismo porque los desafíos nos tienen que llevar a ser optimistas y encontrar respuestas, y ser capaces de salir adelante en todos estos desafíos que nos plantea la sociedad contemporánea.

Trascripción: Rubén Torres, periodista. [email protected]

Fuente: www.elsiglo.cl

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