jueves, abril 18, 2024

"La emancipación de los trabajadores será obra de los propios trabajadores"

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Mohamed Mossadegh, Primer Ministro de Irán, 1951 – 1953: una biografía (por Luis Casado)

Ay, yo bien conozco a tu enemigo, el mismo que tenemos por acá… escribió Nicolás Guillén. Cómo olvidar esos versos… Juran los que te matan, que eres feliz… ¿Será verdad?
En otros sitios, bajo otros cielos, los imperios cometían los mismos crímenes. Como en Irán. Cuando la prensa tarifada expone hoy lo que no le gusta de ese país, olvida mencionar la génesis: un golpe de Estado, uno más, contra Mohammed Mossadegh. He aquí esa historia.

Fuente: [email protected]

“Confío en el apoyo del pueblo iraní. Eso es todo”. Mossadegh


de The Mossadegh Project, 3/10/2013

traducido del inglés al francés por Fausto Giudice (Tlaxcala)
traducido del francés al castellano por Luis Casado (Politika)


Mohammed Mossadegh nació el 16 de junio de 1882 en Teherán. Su padre, Mirza Hedayat Ashtiani, fue ministro de Finanzas de Irán y su madre, Najm al-Saltaneh, estaba estrechamente vinculada a la dinastía reinante de los Kadjar (1789-1925). Cuando tenía 10 años, su padre murió, dejándoles a él y a su única hermana menor al cuidado de su madre.

En reconocimiento a los servicios prestados por su difunto padre a la corona, el monarca Nasir al-Din Shah le concedió el título de «Mossadegh al-Saltaneh». Años más tarde, cuando se introdujo en Irán un sistema de documentos nacionales de identidad, eligió el apellido Mossadegh, que significa «verdadero y auténtico».

La carrera de Mossadegh comenzó a la excepcionalmente temprana edad de 15 años, cuando fue nombrado, también en honor a su padre, Mostofi (jefe de finanzas) de la provincia de Jorasán. Además de interesarse por la ciencia moderna, practicó varios deportes y aprendió a tocar el tar, un instrumento de cuerda tradicional persa.

A los 19 años se casó con Zia al-Saltaneh, una princesa kadjar, a la que consideraba «la persona a la que más quería después de mi madre». La pareja tuvo tres hijas -Zia Ashraf, Mansoureh y Khadijeh- y dos hijos, Ahmad y Gholam-Hossein.

Mossadegh tenía sólo 21 años cuando el pueblo de Ispahán lo eligió miembro del Majlis (Parlamento iraní) para representarlo. Sin embargo, al no ser mayor de edad, retiró su nombre de la lista de candidatos. Durante el movimiento constitucionalista de 1905-1911, Mossadegh participó activamente en los acontecimientos que condujeron al establecimiento de una monarquía constitucional en lugar del arbitrario régimen monárquico.

Mossadegh estudió ciencias políticas en Teherán y, en 1909, continuó sus estudios en París. Durante su estancia en la capital gala empezó a experimentar debilidad y fatiga extremas, y se vio obligado a abandonar sus estudios y regresar a Irán. Durante toda su vida padeció este problema persistente, más conocido hoy como «síndrome de fatiga crónica». Más tarde regresó a Europa y estudió Derecho en la Universidad de Neuchâtel (Suiza). En junio de 1913, se convirtió en el primer iraní en obtener un doctorado en Derecho y regresó a Irán justo un día antes del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Mossadegh 1912

Mossadegh, en 1912

Poco después de su regreso a Irán, Mossadegh fue acusado maliciosamente por un rival político. Esta acusación infundada le disgustó tanto que cayó enfermo con fiebre. Su madre, conocida por haber fundado el hospital de caridad Najmieh de Teherán, se dio cuenta de que estaba triste y le dijo que hubiera preferido que estudiara medicina en vez de Derecho.

Cualquiera que estudie Derecho y se dedique a la política debe estar preparado para sufrir todo tipo de calumnias e insultos, le dijo, pero «el valor de una persona en la sociedad depende de lo que aguante por el bien del pueblo».

En sus memorias, Mossadegh escribió que estas palabras de sabiduría le habían preparado para la vida que había elegido y que, a partir de entonces, cuanto más se enfrentaba a las dificultades y los insultos, más dispuesto estaba a servir al país.

Mossadegh aceptó un puesto en el gobierno como subsecretario del Ministerio de Finanzas, donde intentó combatir la corrupción e hizo que condenaran a varias personas. En 1919, optó por exiliarse en Suiza para protestar contra un acuerdo entre el gobierno y Gran Bretaña que consideraba muy preocupante.

La principal disposición del acuerdo era que asesores británicos supervisarían los sistemas militar y financiero de Irán. Temiendo lo peor para Irán, dirigió una febril campaña contra el acuerdo en Europa y escribió a la Sociedad de Naciones pidiendo ayuda en el asunto. Mossadegh regresó a Irán después de que el Majlis rechazara el acuerdo.

La reputación de Mossadegh como político honesto, justo y preocupado le precedió a su regreso a Irán. En sus visitas a la provincia de Fars, fue acogido calurosamente por la población local y se le ofreció el cargo de gobernador, que aceptó. Al cabo de unos meses, renunció al cargo en protesta por el golpe de Estado de inspiración británica que tuvo lugar en Teherán en 1920 y que condujo a la instauración de la dinastía Pahlavi en 1925.

No obstante, ocupó el cargo de Ministro de Justicia en el gobierno del Primer Ministro Ghavam, antes de convertirse en Ministro de Asuntos Exteriores. En 1923, Mossadegh fue elegido miembro del V Majlis e inició su histórica oposición a la instauración de la dinastía Pahlavi por Reza Khan, entonces Primer Ministro de Irán y apoyado por los británicos.

Preveía el regreso de la dictadura a Irán «¡cuando un solo hombre sea rey, primer ministro y magistrado a la vez!»

Como Mossadegh había predicho, la vida bajo el gobierno tiránico de Reza Shah era dura y opresiva; de hecho, el clima político se había vuelto tan insoportable que tuvo buenas razones para temer por su vida. En 1928, se retiró voluntariamente del activismo social y político y se retiró a su pueblo de Ahmad-Abad, a unos cien kilómetros de Teherán.

Durante este periodo, que duró más de una década, dedicó su tiempo a la lectura y al cultivo de la tierra, realizando experimentos para mejorar la producción agrícola y compartiendo los conocimientos adquiridos con otros agricultores del pueblo.

El 26 de julio de 1940, la policía de Reza Shah irrumpió en la casa de Mossadegh, registrándola y saqueándola. Aunque no se encontraron pruebas incriminatorias contra él, fue conducido a la prisión central de Teherán. Mossadegh fue interrogado y, sin ser informado de los cargos que se le imputaban, trasladado a la fortaleza de Birjand (ciudad del noreste de Irán). Consciente del destino reservado a muchos otros que se habían atrevido a oponerse al gobierno arbitrario de Reza Shah, esperaba que lo mataran.

El golpe más duro que recibió Mossadegh de su encarcelamiento fue el efecto que tuvo en su hija de 13 años, Khadijeh, que había presenciado la brutal detención de su padre y su traslado forzoso a la prisión de Birjand. La muy sensible Khadijeh quedó profundamente traumatizada y pasó el resto de su vida en hospitales psiquiátricos. Mossadegh declaró más tarde que esta tragedia era el castigo más cruel que se le podía haber infligido.

Reza Shah liberó a Mossadegh de la prisión de Birjand en noviembre de 1940 y lo trasladó a Ahmad-Abad, «para que viviera allí hasta su muerte». Un año más tarde, su arresto domiciliario llegó a su fin cuando los británicos forzaron la abdicación de Reza Shah y su hijo de 22 años, Mohammad Reza, ascendió al trono.

Tras reanudar sus actividades políticas, Mossadegh fue elegido con un apoyo abrumador para representar a Teherán en el 14º Majlis en 1944. Durante su mandato en el Majlis, Mossadegh luchó apasionadamente por la independencia política y económica de Irán frente a los extranjeros, especialmente atacando el injusto acuerdo petrolero con la Anglo-Iranian Oil Company, objetivo por el que recibió un abrumador apoyo popular.

La historia contemporánea de Irán ha estado ligada al petróleo, una fuente de energía muy codiciada por Occidente, desde 1901, cuando William Knox D’Arcy, súbdito británico, obtuvo derechos exclusivos durante 60 años para explorar y explotar petróleo en las provincias del sur de Irán. En 1908 se descubrió petróleo y se creó la Anglo-Persian Oil Company.

Justo antes del estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914, el gobierno británico compró el 51% de las acciones de la compañía. Los británicos crearon así una cabeza de playa y prácticamente colonizaron el suroeste de Irán, interfiriendo directa e indirectamente en los asuntos políticos de todo el país. APOC defraudó el escaso 16% pagado a Irán y trató a los trabajadores petroleros iraníes con desprecio y racismo en su propio país. La situación llegó a un punto crítico en julio de 1946, cuando unos 6.000 trabajadores petroleros iraníes se declararon en huelga en Agajari. Su enfrentamiento con las tropas gubernamentales se saldó con más de 200 muertos y heridos.

Mossadegh concebía un Irán independiente, libre y democrático. Creía que ningún país podía ser políticamente independiente y libre si antes no lograba la independencia económica.

En su opinión, «el aspecto moral de la nacionalización del petróleo es más importante que el económico». Intentó renegociar y conseguir una restitución justa y equitativa de los derechos de Irán, pero se topó con la intransigencia de la compañía. Para poner fin a 150 años de injerencia política británica, explotación económica y saqueo de los recursos nacionales de Irán, Mossadegh organizó la nacionalización de la industria petrolera.

El 8 de marzo de 1951, Mossadegh presentó por primera vez la idea de la nacionalización a la Comisión del Petróleo, creada por mandato del Majlis. Al día siguiente, el Frente Nacional, una coalición de varios partidos, organizó una gran concentración en la plaza Baharestan, frente al Majlis, en apoyo de la nacionalización del petróleo.

En vísperas del Año Nuevo iraní, el 20 de marzo de 1951 [29 Esfand 1329], el proyecto de ley del Frente Nacional para la nacionalización del petróleo recibió la aprobación definitiva del Senado, pocos días después de haber sido aprobado por unanimidad por los diputados del Majlis. Un mes más tarde, el Dr. Mohammad Mossadegh fue nombrado Primer Ministro, cargo que obtuvo con los votos de casi el 90% de los diputados presentes.

Mossadegh triomphe

Mossadegh llevado en triunfo por la multitud tras la nacionalización de Anglo-Iranian

El contencioso entre Irán y la Anglo-Iranian Oil Company (AIOC), que fue desmantelada, continuó sin solución a la vista, lo que aumentó las tensiones entre Irán y Gran Bretaña. El gobierno británico impuso sanciones económicas a Irán y amenazó con un ataque militar. En junio de 1951, el gobierno iraní descubrió una red de espionaje británica que reveló las actividades subversivas de un gran número de políticos y periodistas iraníes, entre ellos comunistas que recibían sobornos del gobierno británico y de la AIOC.

El gobierno iraní reaccionó cerrando el consulado británico. El gobierno británico respondió llamando a su embajador, Francis Shepherd, a Londres. En octubre de 1951, el Primer Ministro Mohammad Mossadegh viajó a Nueva York para defender personalmente ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el derecho de Irán a nacionalizar su industria petrolera. El gobierno británico, en busca de apoyo, había llevado su caso a la ONU para que fuera escuchado. Mossadegh hizo una espectacular y exitosa presentación, demostrando que los beneficios petroleros de Gran Bretaña, sólo en 1950, eran superiores a lo que había pagado a Irán durante el medio siglo anterior.

A continuación, Mossadegh viajó a Washington, donde se reunió con el Presidente Harry S. Truman. Su visita fue ampliamente cubierta por periódicos, revistas, televisión y noticiarios. A su regreso a Irán, en noviembre de 1951, hizo escala en el aeropuerto Farouk de El Cairo (Egipto), donde fue recibido por miles de admiradores que coreaban «VIVA MOSSADEGH» y «VIVA IRÁN».

Durante su visita de cuatro días, el rey de Egipto, el primer ministro, el gabinete y otros dignatarios homenajearon personalmente a Mossadegh, y el ayuntamiento de El Cairo organizó una cena de gala en su honor. En enero de 1952, Mossadegh fue nombrado Hombre del Año por la revista Time, su segunda portada en el espacio de 7 meses.

Mossadegh Time 1951

«El hombre del año» Aceitó los rodamientos del caos (sic) TIME Magazine, 7 enero 1952

En junio de 1952, Mossadegh viajó a La Haya (Países Bajos) y presentó cerca de 200 documentos a la Corte Internacional sobre el carácter altamente explotador de la AIOC y el alcance de su intervención política en el sistema político iraní. «No existe ningún criterio político o moral por el que la Corte pueda medir su juicio en el caso de la nacionalización de la industria petrolera en Irán», declaró, y «no aceptaremos la jurisdicción de la Corte sobre este asunto bajo ninguna circunstancia. No podemos colocarnos en la peligrosa situación que podría derivarse de la decisión del Tribunal». El veredicto se anunció más tarde y Mossadegh regresó a Teherán tras ganarse el respeto de los jueces.

De vuelta en Irán, las condiciones económicas y de seguridad se deterioraron rápidamente, exacerbadas por las actividades cada vez más subversivas de las potencias extranjeras y sus agentes. En una reunión en julio de 1952 con el joven monarca Mohammad Reza Shah, que dirigía el ejército, Mossadegh pidió el control de las fuerzas armadas, que le fue denegado. En respuesta, Mossadegh presentó inmediatamente su dimisión como Primer Ministro.

Al día siguiente, a petición de los gobiernos británico y estadounidense, el sha nombró Primer Ministro a Ghavam Saltaneh, quién adoptó una línea dura, que sólo sirvió para inflamar la ira de la población que se había echado a la calle en apoyo de Mossadegh.

Durante la mayor manifestación callejera, el 20 de julio de 1952 (30 Tir 1331), las fuerzas de seguridad se enfrentaron violentamente a los manifestantes, matando a cientos de personas. El sha, al ver la magnitud del apoyo público a Mossadegh, se alarmó y cambió de rumbo. Nombró a Mossadegh para el doble cargo de Primer Ministro y Ministro de Defensa, como permitía la Constitución.

Ese mismo día, el Tribunal Internacional de La Haya falló a favor de Irán, al considerar que no tenía jurisdicción sobre el conflicto del petróleo. A continuación, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas rechazó la denuncia británica contra Irán. Mossadegh se encontraba en la cima de su poder y popularidad, aclamado como un héroe no sólo en Irán sino en todo Oriente Próximo.

Como líder de Irán, Mossadegh patrocinó leyes para un «gobierno limpio» y poderes judiciales independientes, defendió la libertad religiosa y de afiliación política y promovió elecciones libres. Llevó a cabo numerosas reformas sociales y luchó por los derechos de las mujeres, los trabajadores y los campesinos. Se creó un fondo para financiar proyectos de desarrollo rural y ayudar a los agricultores. De acuerdo con su política de «equilibrio negativo», idea que contribuyó a la formación del movimiento de los no alineados, Mossadegh también se negó a otorgar una concesión petrolera a la Unión Soviética.

Y lo que es más importante, Mossadegh contribuyó a lograr una autosuficiencia nacional que nunca se ha igualado en Irán desde su llegada al poder: equilibró el presupuesto, aumentó la producción no petrolera y creó una balanza comercial. Su política se topó a menudo con la oposición del sha, los generales del ejército, los clérigos más destacados, los terratenientes, el partido Toudeh (comunista) y los gobiernos británico y estadounidense. Sin embargo, Mossadegh siempre pudo contar con el apoyo del pueblo.

Mientras tanto, los británicos seguían socavando la autoridad de Mossadegh incitando a la división dentro del país, reforzando el embargo mundial sobre las compras de petróleo iraní, congelando los activos iraníes y amenazando a Irán con una invasión mediante la creación de una fuerza naval en el Golfo Pérsico.

Al fracasar todos estos intentos, Gran Bretaña llegó a la conclusión de que «Mossadegh debe irse» por cualquier medio necesario. En colaboración con la CIA, fomentaron un golpe de Estado para derrocar al gobierno elegido democráticamente.

El 15 de agosto de 1953, con la participación del sha y sus colaboradores iraníes, se puso en marcha un plan elaborado por la CIA bajo el nombre en clave de «Operación Ajax», dirigido por Kermit Roosevelt, pero no consiguió desalojar a Mossadegh del poder.

En el segundo intento, el 19 de agosto de 1953 [28 Mordad 1332], el gobierno fue derrocado violentamente. Mossadegh escapó a la captura, pero su casa fue invadida, saqueada e incendiada. Al día siguiente, Mossadegh se entregó a las autoridades y fue encarcelado. Durante este sangriento episodio, varios cientos de personas resultaron muertas o heridas. Los partidarios de Mossadegh fueron detenidos, encarcelados, torturados e incluso asesinados. El ministro de Asuntos Exteriores de Mossadegh, el Dr. Hossein Fatemi, se escondió pero fue capturado unos meses después. Fue apaleado, apuñalado 5 veces por Shaban Jafari, un antiguo luchador apodado «Descerebrado» y, tras un juicio espectáculo, ejecutado por un pelotón de fusilamiento.

El reino del terror había comenzado.

Mossadegh 3

Juzgado como traidor por un tribunal militar el 19 de diciembre de 1953, Mossadegh declaró:
«Sí, mi pecado -mi gran pecado… e incluso mi mayor pecado- es haber nacionalizado la industria petrolífera iraní y haber puesto fin al sistema de explotación política y económica del mayor imperio del mundo… A costa de mi vida y la de mi familia, a riesgo de perder mi vida, mi honor y mis bienes… Con la bendición de Dios y la voluntad del pueblo, luché contra este sistema salvaje y espantoso de espionaje internacional y colonialismo».

«…] Soy muy consciente de que mi destino debe servir de ejemplo para el futuro en todo Oriente Medio para romper las cadenas de la esclavitud y la servidumbre a los intereses coloniales.”

Mossadegh 2

Mossadegh fue declarado culpable de traición. Fue sometido a confinamiento solitario durante tres años, y luego a arresto domiciliario durante el resto de su vida en su pueblo ancestral de Ahmad-Abad. El 5 de marzo de 1967, Mohammad Mossadegh murió a la edad de 85 años, un año y diez meses después de la muerte de su amada esposa de 64 años.

Mossadegh Time 1951

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