Presentación del libro "La Materia Eterna e Inteligente" de Luis E. Recabarren S.

El 22 de julio, Rumbos Ediciones y Colectivo Luis E. Recabarren-Chile presentaron el libro La Materia Eterna e Inteligente de Luis E. Recabarren, en la Librería del Centro Cultural Gabriela Mistral.
Con la participación del historiador Rolando Álvarez Vallejos y el profesor de Filosofía Percival Phillips.
Nos acompaño con sus canciones el trovador Francisco Villa.
Agradecemos a todos nuestros amigos y amigas que nos acompañaron.





Intervención del profesor de filosofía Percival Phillips Salinas
Amigos y amigas:
Si a nosotros nos pidieran que describiéramos algunos de los árboles que tuviéramos ante sí, diríamos que es un vegetal que tiene raíces, un tronco, ramas, hojas y algunas flores. Eso es lo que veríamos. Pero un pintor, respecto del mismo árbol, verá colores, formas, movimientos, espacios, luces, claroscuros.Es la emoción estética del artista, pero sobre todo el asombro; la admiración por la realidad lo lleva a ver lo que la conciencia común no ve.

Es este asombro el que resplandece en las páginas de “La Materia Eterna e Inteligente” de Luis Emilio Recabarren, que esta noche es acogida en el regazo de esta casa de Gabriela Mistral.

Aquel maravillarse se introduce en él tras ingresar al mundo del trabajo a los 14 años con sólo las preparatorias de respaldo cultural. Obrero de imprenta y ascendido a tipógrafo comienza sus nuevos asombros al leer en los cientos de páginas metálicas que él “ paraba” en libros y escritos de prensa, se incorpora así a la existencia de otros mundos y realidades, que desde entonces no le fueron ajenos

Se apropia de una de ellas en particular: el mundo material. De su fulgor, de la belleza de sus colores, del arte de las formas, del perfume que brinda, todo eso que es la tierra donde cada maleza puede llegar a ser una flor. Es la materia que cambia de forma, que cambia de colores, de condición, de olores y sabores. La materia que es y deja de ser, en su eterna transformación dialéctica.

Deja constancia Recabarren de su respeto por la fe de los demás, pero somete a crítica acerba al texto bíblico del Génesis, enfatizando en que no resiste el lógico razonamiento que aportan los elementos de juicio, en particular lo relativo al origen de las cosas desde la “nada” y carentes aquellas de cambio y transformación.

Cuestiona el creacionismo según el cual toda la realidad, incluido el hombre, es obra de una “inteligencia suprema” en la que todo está hecho por Dios de una vez para siempre; que los hombres están colocados cada uno en su lugar “natural”, serían también parte del “orden universal inamovible”

Recabarren implícitamente vincula esta concepción con la corriente fatalista de la historia que plantea que ésta es predeterminada por los designios de Dios. Que la sociedad se mueve en un determinado sentido también por decisión divina. Advierte que las clases dominantes extrapolan aquellas concepciones religiosas al campo social, utilizándolas como armas de dominio sobre el proletariado, instándolo a que acepte su destino de explotación. Ocultan las reales causas de la desigualdad social y económica; ocultan las verdaderas causas de la riqueza y el poder de algunos hombres y la miseria de los otros, que son la inmensa mayoría.

No obstante que el autor mantiene una actitud excéptica sobre las condiciones humanas de su tiempo – miseria e ignorancia de los pobres – y por causa de la Guerra Mundial, sumergidas, según sus palabras, en una espantosa barbarie, en una animalidad espantable de despotismo y explotación, a pesar de lo cual, encontramos en Recabarren una fe muy poderosa en el destino humano y en el portento de su inteligencia.

Y es que desde la máquina a vapor los humanos han construido la más abismante experiencia tecnológica, pero su fondo humano no ha sido aún exterminado. No obstante la maquinización, ha seguido siendo capaz de amar, de tener esperanzas indeclinables, de anhelar la felicidad, de apasionarse por un ideal, como también de sufrir, de vencer, de vivir en suma

Con esta obra Recabarren ejerce un magisterio dirigiéndose a la clase obrera, y viendo lo que aún ésta no ve. Lo hace con arte y penetra en sus objetivos con agudeza y convicción definitiva. No repite los fundamentos mecánicamente, sino que los refunda y enriquece con los datos de la práctica del hombre de acción que era.

Por lo tanto este no es el “otro” Recabarren, sino una de las dimensiones del agitador, del organizador sindical y político, del padre del movimiento obrero chileno

El día 6 de este mes, se cumplieron 140 años de su nacimiento. Con cierto atraso, a nombre de todos los presentes, te decimos “Feliz Cumpleaños, Luis Emilio”

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