Chile: Los diputados comunistas y el minuto de silencio a Jaime Guzmán (por Humberto Arcos)

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Muchos comentarios en los medios sociales y en la prensa hubo por la actitud de la Diputada del Partido Comunista Camila Vallejos, quién no se puso de pie en el momento de rendírsele un minuto de silencio al ideólogo y artífice de la Dictadura Militar de Pinochet, el señor Jaime Guzmán, a quién le rindo mis respetos y elogios porque tomó una posición consecuente como corresponde a un comunista, que responde a una posición de clase.
Pero debemos considerar que la verdadera noticia fue que los diputados del Partido Comunista, su Presidente Guillermo Teillier, más Karol Cariola, y Daniel Núñez, - Hugo Gutiérrez no aparece por lo menos reseñado por la prensa- y Lautaro Carmona desde su cargo de Vicepresidente de la Cámara, si se pusieron de pie y sin pensar ¿o sí lo pensaron? implicitamente fueron parte de ese homenaje, por el sólo hecho de ponerse de pie.
Creo que sabían bien lo que estaban haciendo, cuando los comunistas se ponen de pie lo hacen con profundo respeto y conscientes de a quién le rinden ese minuto de silencio, por ejemplo cuando cantan su himno La Internacional, o la Canción Nacional de Chile, también en las guardias de honor ante el féretro de algún camarada fallecido, -sería impensable cantar La Internacional o hacer una guardia de honor sentados.
Los diputados comunistas no pensaron que ellos son representantes del Partido Comunista, Partido que se supone jamás va a tranzar con los enemigos del pueblo de Chile y menos con sus verdugos tanto intelectuales o ejecutores.
Cuando se pusieron de pie para homenajear a Jaime Guzmán, se les “olvidó”, que sobre sus hombros tienen el peso y representación de 100 años de historia heroica del Partido en defensa de los trabajadores y del pueblo. Que representan al Partido de Recabarren, de Fonseca, de Lafertte, y lo más importante a miles de compañeros víctimas de las garras del fascismo, antes de pararse a rendir ese espurio homenaje debieron recordar a nuestros miles de militantes desaparecidos, torturados, fusilados y exiliados, pensaban acaso en ese momento en Marta Ugarte, Víctor Díaz, Víctor Jara, o Pablo Neruda, ¿rindieron ese minuto de silencio pensando en el compañero Allende? Muy mal tienen que estar las cosas en el Partido para que sus diputados hicieran tamaño despropósito, tanta es la confusión ideológica de sus dirigentes, o derechamente es una notificación de las posiciones social –demócratas que hoy tiene capturado al Partido.
Lo cual quizás refleje la actitud contemplativa y el silencio que han tenido ante este episodio las compañeras comunistas de los organismos de derechos humanos, ellas que presiden la AFDD , AFEP y otros militantes que participan en otros organismos sociales, igual los dirigentes sociales del Partido o nuestros historiadores. Siendo interpelados para que entreguen una opinión, sólo se escucha el silencio de ellos. Los organismos de derechos humanos no son ni deben ser caja de resonancia de los partidos políticos y guardar cómplice silencio, sobre todo ante tamaño desaguisado de los diputados comunistas.
Sobre lo expuesto recuerdo una conversación que sostuve en un almuerzo en tiempos de dictadura con el compañero Orlando Millas y señora, en esa oportunidad ella dijo: “que no le quedaba ninguna duda, que así como se hizo alianza con los radicales, después que muchos comunistas fueron torturados dejados fuera la ley con la ley maldita implantada por Gabriel González Videla, señaló que lo mismo se iba a ser con los representantes de la dictadura”, hoy que estamos con la Nueva Mayoría, ya estamos flaqueando en nuestro posición de clase.
El Partido Comunista desde su comienzo nunca ha sido un Partido entreguista, es el Partido de la clase obrera, de los explotados y oprimidos, los que hoy están dirigiendo el Partido Comunista lo están haciendo muy mal en su conducción y vergonzoso es su actuar.
Habemos cientos de comunistas que pensamos que el Partido debe ser y seguir siendo un Partido de clase, consecuente con los ideales de siempre y es por ello que aunque no les guste a los dirigentes actuales, debieran pensar en irse, ya que como digo anteriormente, vergonzoso es rendir homenaje a un ideólogo del fascismo , que violaron, asesinaron, torturaron e hicieron desaparecer a cuantos miles de comunistas y otros chilenos , los que hacen esto no son dignos de ser dirigentes para conducir el Partido de la clase obrera, el Partido Comunista de Chile.
¡Que se vayan!
Humberto Arcos
Es autor del libro:
Autobiografía de un viejo comunista.
de Editorial LOM.
Encargado en Chile del Partido Comunista en clandestinidad 1976-1979, con el nombre de compañero Santiago.
6-Marzo-2014

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