El 1° de Mayo. (Luis Emilio Recabarren S.)

Ciudadanos y Compañeros:
No es una fiesta ni un aniversario que se celebra. Es un día de protesta por todas las injusticias sociales en el mundo, en el cual se realiza la paralización universal, a un mismo tiempo de todas las actividades del trabajo.
Nos cruzamos de brazos, en este día, para demostrar que a través de todo el mundo, los oprimidos y explotados de toda la tierra estamos unidos para protestar de las injusticias de que somos víctimas y para demostrar que nuestra unión y nuestra protesta se hacen cada año más grandes, el número de seres humanos que concurren al paro del Primero de Mayo, y de pueblos que participan.
Al mismo tiempo que protestamos contra todas las tiranías y explotaciones, demostramos a todos los que quieran vernos, que cada día es más grande nuestra protesta y al sentirnos numerosos nos prometemos mutuamente unirnos cada día más para alcanzar la capacidad y la fuerza para echar por tierra todo el régimen de injusticias sociales que hasta hoy reina, arrojando del poder y de los gobiernos a todos los explotadores y tiranos.
Queremos acabar con todas las injusticias, tiranías, explotaciones, miserias y vicios que las clases ricas y gobernantes mantienen contra todos los pobres.
Por eso cada Primero de Mayo nos reunimos en todos los pueblos de la tierra, para renovar estos propósitos públicamente, para revisar nuestras filas y constatar que siempre aumentamos.
Queremos repetirles una vez más a nuestros hermanos de miserias, que nada debemos esperar de las clases ricas, que nos gobiernan, que nos oprimen y nos explotan, y que todo debemos esperarlo de nuestras propias fuerzas unidas, organizadas y educadas para dirigir el trabajo en el porvenir.
Hombres, mujeres y niños de obreros y de empleados, debemos unirnos fraternalmente para gritar todos juntos:
No queremos ser más tiempo esclavos, ni hambrientos, ni viciosos, ni miserables, ni ignorantes!
No queremos soportar por más tiempo este régimen terrible de explotación y tiranías! de hambres y de vicios!
Queremos hacer llegar un día en que todos seamos hermanos, en que todos trabajemos juntos fraternalmente para todos.
Queremos que la vida sea vivida por todos en medio del Amor y de la Paz, entre el Arte y el Saber.
Y todo esto lo tendremos el día en que todos los pobres podamos unirnos para arrojar del poder a los ricos, porque son los ricos los que impiden, con su egoísmo, el bienestar para todos.
¡En alto los corazones! Trabajadores hombres, mujeres y niños, todos de pie para realizar pronto la grandiosa Revolución Social, empezada ya en Rusia, que acabará para siempre con todas las injusticias de la tierra!
¡Viva la Revolución Social!
¡Viva la Internacional Comunista!
¡Viva la Unión de los Trabajadores!
¡Viva la Rusia triunfante y Redentora que nos alumbra el camino!
¡Vivan las fuerzas obreras que siguen el camino de Rusia!

Fuente:
“Discursos y Poesías” – Luis Emilio Recabarren.
Editorial Justicia -1925.

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