Libro: Nuestros derechos laborales. ( de Alfonso Hernández Molina)

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“Nuestros derechos laborales”, de Alfonso Hernández Molina.
Sobre el libro y su autor.

Edición brindada por la Editorial de la Universidad de Valparaíso, en sus 309 páginas describe tanto fuentes o bases principales del Derecho laboral como importantes derechos del trabajador y trabajadora dependiente, incorporando datos sobre medios de fiscalización estatal para su respeto patronal.

Estructura y contenido.
A diferencia de otros estudios, que reproducen formación y discurso académico pro-patronal, su enfoque y distribución interna ha superado la conservadora sumisión intelectual a la partición y articulación del Código del trabajo, ordenándose, en cambio, según bienes jurídicolaborales.
El libro se estructuró en dos partes. La primera, titulada “El trabajo dependiente y las normas jurídicas”, destaca los desequilibrios reales, la función social del trabajo, las normas jurídicas laborales y el contrato de trabajo.
La segunda parte, rubricada “Derechos laborales y normas especiales”, envuelve cinco capítulos. El primero y más extenso, estudia, entre otros, el derecho al trabajo y a condiciones laborales dignas, a la no discriminación, exclusión o preferencia en el empleo, a la determinación de los servicios personales, a remuneraciones equitativas y satisfactorias, a la protección de las remuneraciones, a la limitación de las horas de trabajo, a descanso dentro de la jornada, a descanso semanal, a feriado anual y permisos especiales, a que el contrato de trabajo conste por escrito, a la capacitación profesional, los derechos de negociación colectiva y de huelga, a condiciones de trabajo seguras e higiénicas, a conocer la situación económica de la empresa y el derecho de sindicación.
Aborda, asimismo, el derecho a la estabilidad en el empleo y su quebrantamiento legal en Chile, y el derecho a la seguridad social; en este último, incluye la regulación previsional de trabajos pesados, el seguro social contra riesgos de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales, la protección por accidentes o enfermedades comunes, la licencia médica, el subsidio de cesantía, el seguro de desempleo y la asignación familiar.
En su capítulo II, consigna normas de protección especial, entre ellas las que enfocan a menores en el trabajo dependiente.
Su capítulo III observa que algunos sectores de trabajadores poseen regulación diferente, localizando la contratación, entre otros, de los trabajadores agrícolas.
Su capítulo IV asume la fiscalización del cumplimiento de las leyes laborales, destacando las importantes obligaciones y atribuciones que posee la Dirección del Trabajo, y la anormalidad implantada por la conducta oficial de funcionarios de alta responsabilidad.
Por último, se aborda la irrenunciabilidad de los derechos laborales, y su burla legal.

Su autor y la concepción no conservadora-patronal.
Hernández Molina, comprometido éticamente y con intensa experiencia en el área, continúa elaborando nutridos estudios e instructivos de índole jurídicolaboral, varios de ellos ubicables en la web.
El autor separa Derecho del trabajo y legalidad laboral; si el primero aborda principios, valores y fines, la segunda comprende la legislación y a la práctica funcionaria, que puede o no ajustarse al mencionado Derecho.
Por ello, restringir su objeto de estudio a la mera legislación subordina la tarea intelectual a la voluntad del poder político, sustentando una formación jurídica ultra conservadora, que, al evitar cuestionamientos de fondo, permite la permanencia de los desajustes en la legislación, favoreciendo los intereses del sector patronal.
Considera que los principios que informan, los valores que orientan y los fines que persigue el Derecho del trabajo reconocen en el trabajador a un sujeto de dignidad, no susceptible, por tanto, de manipulación o uso para fines ajenos o extraños a él.
En efecto, la ley escrita permite captar lo jurídico, pero lo que verdaderamente lo constituye es el elenco de valores que inspiran, de principios que informan y de fines que persigue el respectivo ordenamiento laboral.
De allí, tal área jurídica implica mucho más que la legalidad. Ésta, entendida como legislación y su ejecución funcionaria y judicial, debe ajustarse a tales contenidos.

Sus actuales tareas.
Recientemente, presentó en el X Encuentro Latinoamericano de Abogados Laboralistas, celebrado en Santiago de Chile, en 2011, el trabajo titulado “Dogmática laboral y justificación jurídica”. En él, aborda la faena interpretativa, exponiendo que, sin desconocer el marco político del estudioso y del intérprete (y su dependencia), los conocimientos jurídicos ya cultivados, que continúan latiendo en la doctrina y cultura jurídica, proporcionan un elenco de instrumentos que pueden servir para aquella tarea.
Ciencia que puede –y debe- emplear los especiales factores que dan vida al Derecho del trabajo, especialmente su razón de ser: nivelar desigualdades reales. Y de métodos de interpretación que comprendan no sólo los tradicionalmente utilizados, sino aquellos tales como el teleológico, que, considerando esos elementos, se inspiran en una concepción finalista del Derecho.
Más aun, ampliando el tradicional horizonte de estudio hacia normas jurídicas generales, y -para su ejercicio en el Derecho laboral- centrando atención en las causas de justificación conductual, preceptos que, abarcando e influyendo sobre todo el Derecho, sólo por práctica histórica son albergados en la legislación penal.
Anotemos que el enfoque del libro se orienta a apoyar la posición de cada trabajador y trabajadora frente a su contraparte, respaldándole cívicamente.
alfonsohernandezmolina@yahoo.es

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